Esta es la historia de mi primer amiga en Estados Unidos, la razón por la cual no so capaz de abrirme a las personas y la causa de varias pesadillas. Me ha tomado mucho el poder compartir esta historia, y aun mientras escribo esto siento que me voy a arrepentir de haberlo contado, por lo tanto pido su paciencia con esta historia.
Y no espero que lean todo, La verdad es que no se por que estoy escribiendo esto, mas que nada para mi, como una especie de terapia para abrirme y dejar que comienze a sanar.
Sucedió el nueve de noviembre del 2002, yo todavía estaba en la prepa cuando paso. Su nombre era Tamima y era un año mayor que yo, ella acababa de terminar la prepa y había comenzado sus planes para la universidad, yo todavía tenia un año mas y no podía imaginarme como seria estar sin ella en este pueblucho donde no se podía hacer nada mas que encontrar formas de entretenernos sin meternos en muchos líos. Ella era bella y desgraciadamente tenia un nuevo novio que vendía drogas. El nunca me cayo bien pero le aguantaba solo por ella. Fue el que la metió en las drogas, al principio fue mariguana y poco a poco cosas mas fuertes, yo nunca participe en sus experimentos y experiencias, y esto creo un gran espacio en nuestra amistad.
La noche antes de su muerte me llamo, quería pasar el rato conmigo y yo fui a su casa para darme cuenta que ella solo quería experimentar con una nueva droga, Oxycontin. Inclusive hoy me sudan las manos al escuchar esa palabra. Yo dije no y de alguna forma la convencí de no tomar la droga. Mi error fatal fue el no llevarme las píldoras conmigo esa noche. Puedes imaginarte el resto de la historia ya que no tengo la fuerza para contarla.
La mañana siguiente ella había partido. Aparentemente el opio sintético de la píldora fue suficiente para destruir si frágil corazón. Y se que no es mi culpa de ninguna manera y que las cosas pasan por una razón, pero aun así, siete años mas tarde todavía siento la culpa dar vueltas en mi cabeza como disco rayado, me imagino su cuarto, me veo llevando las píldoras conmigo y luego despierto para ver que no es así como sucedió y que yo sigo aquí y ella no esta y su futuro se ha desvanecido, y no puedo detener la culpa de que yo pude haber cambiado eso.
Después de su muerte jure vivir una vida plena al máximo y disfrutar todo lo que ella no podría. Me prometí ser benévolo y hacer mi mayor esfuerzo para limpiar la deuda conmigo mismo. Fui a la universidad donde obtuve las mejores notas y me gradué con honores y con el premio al servicio de la escuela y la comunidad, todo por ella. Construyendo buen karma supongo.
Pero aun así me encuentro solo, sin poder dejar que nadie se acerque lo suficiente por que solo me recuerdan a ella. Ella nunca tuvo estas oportunidades, por que las merezco yo?
Y se que esta mal el pensar así, el degradarse así, pero al final del día esta es la manera en la cual yo me puedo perdonar.
Se que algún día todo será diferente, pero hoy no, todavía no.
Este es un pequeno poema que escribi la semana antes de su muerte.



